Estructura Industrial de Guatemala
Marco conceptual Básico:
Industria:
Estructura Industrial:
En un sentido amplio, la industria nacional está constituid a por el sector de Explotación de Minas y Canteras, el sector de Electricidad y Agua y el Sector Industrial. Siendo entre ellos el sector industrial el más importante por el valor agregado y por la cantidad de empleo que genera.
El subsector de alimentos tuvo una caída abrupta durante el período 1980- 1983, y luego se recuperó lenta pero constantemente entre 1983 y 2001 a una tasa de 2.6% anual. Aún por debajo de la tasa de crecimiento de la población. La industria de las bebidas que durante todo el período 1980- 2001 creció de forma muy lenta, es decir, una tasa anual del 1.6%, finalmente en el 2002 perdió el paso con una contracción de –9.8% respecto al 2001. Esta situación originada por la importación, mucha de ella de contrabando, ha generado una fiera competencia entre algunas de las marcas de bebidas carbonatadas en el país. En el otro extremo, la industria del tabaco que durante las últimas dos décadas ha permanecido en un virtual estanca miento, en 2002, finalmente tuvo un incremento en el valor bruto de la producción del 6.0%.
Las industrias de bienes de capital están representadas por las industrias de productos metálicos y por las industrias productoras de maquinaria tanto normal como eléctrica. Básicamente, la principal industria de este grupo es la industria del metal. Ésta al igual que las otras de su grupo tuvieron una pronunciada y prolongada caída en la década de los ochenta ; luego reasumieron el crecimiento a tasas no dinámicas entre 2.3 y 2.5% anual.
El Valor Bruto de la Producción Industrial durante el año 2002 en comparación con el año anterior muestra la falta de dinamismo que ha caracterizado al sector de la industria después de la crisis de los años ochenta., durante 22 años el crecimiento del sector industria ha crecido a una tasa de 2.5% anual, mientras que entre 2001 y 2002 se redujo a 0.8% anual.
Desarrollo Industrial en Guatemala
Desarrollo Industrial en Guatemala
El principio de la industria en Guatemala
En la época colonial y durante la
vida independiente, hasta la Reforma Liberal de 1871, la producción
manufacturera estuvo limitada a la artesanía, principalmente textil y de
alfarería. En 1848 el gobierno de Rafael Carrera otorgó a José María Samayoa,
posteriormente ministro de Fomento de Justo Rufino Barrios, un permiso para
instalar en exclusiva una fábrica de hilados y tejidos con máquinas importadas.
En los años siguientes se
hicieron intentos similares que no llegaron a prosperar (Wagner, 1994: 198). La
primera industria que se instaló en Guatemala fue la de fósforos de Rafael
Sinibaldi y Compañía, que funcionó de 1879 a 1883. La siguiente fue la Fábrica
de Hilados y Tejidos Cantel, fundada en 1880 por Delfino Sánchez, quien con su
padre Francisco Sánchez ejerció gran influencia política y económica durante el
periodo de Justo Rufino Barrios. Incluso Francisco Sánchez aportó 60,000 pesos
para el levantamiento liberal de 1871.
En 1880 adquirieron tierras en
Cantel, Quetzaltenango, para aprovechar el potencial hidroeléctrico del Samalá
y de mano de obra calificada que se originaba de la tradición textil de la
zona. En 1884 los pobladores de Cantel, temiendo que la familia Sánchez
absorbiera todas las tierras municipales amenazaron con quemar la fábrica y
fueron reprimidos por el gobierno. En 1900 la fábrica operaba con 82 máquinas y
entre 800 y 1,000 trabajadores (Dosal, 2005: 59 a 63).
“En la tradición oral de Cantel
se relata el hecho que la municipalidad local se opuso a ceder tierras ejidales
para instalar la fábrica, lo que provoco una sangrienta represalia del dictador
Barrios. Una placa colocada en el Barrio de Cementerio Antiguo, con la
siguiente leyenda recuerda ese hecho: “El odio a los tiranos los hizo mártire”.
Aquí descansan los restos de una municipalidad y patriotas fusilados el 4 de
septiembre de 1884. Municipalidad de 1958” (FUNCEDE 1994: 8)
En los años siguientes se sumaron
a la fosforera y a la fábrica de Cantel, la Cervecería Alemana de
Quetzaltenango en 1879, la Cervecería Centroamericana en 1882 y la Fábrica de
Cementos C.F. Novella y Compañía en 1899. En 1917 esta contaba con 200
trabajadores (Wagner, 1994: 319 y 320).
En 1929 operaban la fábrica
Casimires de Amatitlán en ese municipio; las industrias textiles de Francisco
Capuano y de Enrique Weissenberg (Mont Blanc) en Quetzaltenango, así como las
dos cervecerías mencionadas y dos fábricas de bebidas gaseosas (Quiñonez s.f:
255, 309 y 340).
Como consecuencia de la depresión
de 1930 en América Latina se impulsó el modelo denominado industrialización
basado en la sustitución de importaciones (ISI). Dosal (2005: 118-119)
considera que Jorge Ubico promovió dicho modelo, al contrario de lo que
argumentan algunos académicos. Citando a Bulmer-Thomas afirma que la reducción
de los ingresos por importaciones redujo consecuentemente la capacidad para
importar y que esto colocó a las élites dominantes en la posición
de “escoger entre renunciar a bienes anteriormente importados o de
producirlos ellos mismos”, y que Ubico optó por estimular la producción
interna, mediante el apoyo a la industrialización y la intensificación de la
agricultura de uso interno.
Bulmer-Thomas (2011:146 y 147)
refiere que entre 1932 y 1938 el valor agregado de la agricultura para uso
interno (maíz, frijol y otros productos de consumo local) tuvo entre 1932 y
1938 una tasa promedio anual de crecimiento del 16.82%, muy superior a la que
se dio en El Salvador con 3.6% y Costa Rica con el 5.7%. Esto podría ser un
efecto de la obligación establecida, a partir de la vigencia de la libreta de
jornaleros, de cultivar un mínimo de manzanas de tierra para que los
agricultores evitaran ser imputados como vagos.
Por otra parte, en ese periodo el valor agregado de la manufactura tuvo un
crecimiento promedio anual de 4.3%, mientras que en el periodo comprendido
entre 1928 y 1932 experimentó un decrecimiento de 0.05%. Esto se explica
fundamentalmente por el impacto de la crisis de 1930 y la consecuente necesidad
de sustituir la importación de artículos manufacturados por otros de producción
nacional (Bulmer-Thomas, 2011: 147).
Con la reestructuración bancaria
y el mantenimiento de las prácticas de trabajo forzoso, Ubico favoreció los
intereses de la oligarquía cafetalera pero, en una muestra de independencia,
suspendió en 1931 la Asociación General de Agricultores (AGA), fundada en 1920,
en tanto permitió las actividades de la Cámara de Comercio y de la Asociación
de Industriales de Guatemala (AIG) fundadas en 1894 y 1929, respectivamente.
En 1932 Ubico designó un Comité para el Fomento de la Industria integrado por
Rafael Felipe Solares, fundador de Lancasco (la primera industria
farmacéutica), Carlos Novella, Federico Köng (jabón) y Otto Dorión (azucarero).
A la AIG pertenecían la Empresa Eléctrica de Guatemala, la IRCA y la Tabacalera
Nacional, subsidiaria de la British Tobacco Company (Dosal, 2005: 93, 96, 104 y
120).
En 1932 el comité mencionado
realizó una encuesta entre las 162 empresas reconocidas como industriales.
Otras empresas importantes en el ramo textil eran Nortropic, de Fraterno Vila,
fundada en 1927; New York, de Salvador Abularach, fundada en 1928, que en 1934
tenía 150 empleados y exportaba calcetas y calcetines a El Salvador y Honduras;
y Mishanco, de Samuel Mishaan, establecida en 1937. En 1940 comenzó a operar la
Compañía Guatemalteca Incatecu, que fue la primera fábrica de calzado (Dosal:
2005: 125-128).
Más de 50 años promoviendo la industria en
Guatemala
La historia de la industria es
una de las piezas claves para que los futuros ciudadanos vean un país lleno de
oportunidades y que sean multiplicadores del ejemplo de los pioneros en este
campo. Remontémonos a las páginas del pasado que han dejado legado en
nuestra bella tierra del quetzal.
La primera industria importante
que se estableció en Guatemala fue la fábrica de hilados y tejidos Cantel, en
1880. Luego vendría la Cervecería Centroamericana, en 1886; la Empresa
Eléctrica de Guatemala, en 1894 y la fábrica de Cementos Novella, en 1897.
Simultáneamente emergían muchas otras pequeñas y medianas industrias que juntas contribuyeron al desarrollo de la economía y a la comodidad de los usuarios y consumidores. En 1920, tras la caída del dictador Manuel Estrada Cabrera, el gobierno de Carlos Herrera estableció el Ministerio de Agricultura y surgieron la Asociación General de Agricultores (AGA) y la Cámara de Comercio de Guatemala (CCG). En 1929, un grupo de industriales fundó la Asociación de Industriales de Guatemala (AIG), que se mantuvo hasta 1931 por la depresión mundial que sobrevino tras la caída de la Bolsa de Valores de Nueva York en 1929.
Para contrarrestar la crisis
económica, en 1932 el presidente Jorge Ubico formo el Comité para el Fomento de
la Industria. Dos años después se fusionaron la AIG y la CCG y surgió la Cámara
de Comercio e Industria de Guatemala (CCIG), que participo en las ferias
nacionales de Ubico, alentando a los industriales a exhibir sus productos.
Al caer la dictadura “ubiquista”
en 1944, las clases medias se vieron favorecidas con mejores oportunidades de
trabajo y salario. La industria se pudo expandir y en 1948, se fundó la
Asociación General de Industriales de Guatemala (AGIG). Sin embargo, las
experiencias negativas vividas por algunos industriales y por el sector agrario
durante los gobiernos revolucionarios en 1945 a 1954, impulsaron al sector
empresarial a organizarse en asociaciones y cámaras para la defensa de sus
intereses.
Así nació el Comité Coordinador
de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF), la
Asociación de Azucareros de Guatemala (Asazgua) y la Asociación Nacional del
Café (Anacafe).
Cámara de Industria de Guatemala (CIG)
CIG ha impulsado la creación de Instituciones importantes
en Guatemala
CIG también ha apoyado la
constitución de gremiales. Para desplegar sus actividades, la Cámara también
creó comisiones de publicidad y relaciones públicas y de propaganda, publica la
Revista Industria y Negocios, y organiza ferias nacionales junto al Comité
Permanente de Exposiciones Guatemala (Coperex).
Importante ha sido velar en sus
primeros años de existencia por la capacitación de los trabajadores de la
industria, lo cual se inició en 1959 con la fundación del Instituto Vocacional
Industrial Imrich Fischmann. En 1960 se abrió el Centro de Fomento de
Productividad Industrial (CFPI), del cual fue director el primer presidente
electo de la CIG, Luis Schlesinger Carrera. En 1964 el CFPI cambió su nombre a
Centro de Desarrollo y Productividad Industrial (CDPI) y, en 1969 a Centro
Nacional de Desarrollo, Adiestramiento y Productividad (Cendap). Finalmente, en
1972, fue sustituido por el Instituto Técnico de Adiestramiento y Productividad
(Intecap).
CIG también fue impulsora de la
creación del Instituto de Recreación de los Trabajadores (Irtra), un proyecto
que se hizo realidad a partir de 1960.
Asimismo, la Cámara promovió la
creación del Banco Industrial, en 1968, como institución crediticia para el
sector industrial. Es en este banco donde se crea el fideicomiso para la
construcción del edificio sede de la CIG, por lo que en 1969 se compró el sitio
y en 1970 se comenzó con la construcción, que culminó en febrero de 1973.
Durante sus 50 años de
existencia, CIG ha pasado por varias reestructuraciones, siendo la primera la
que se organizó en 1984 y que dio lugar a la creación de las Direcciones de
Política y Representaciones, de Investigación y Análisis, de Mercadeo y
Comunicaciones, de Finanzas y Administración y de Exportaciones. De esta última
surgió, en 1997, la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport).
Estructura Industrial en Guatemala
Composición Sectorial de la Industria Nacional
En un sentido amplio, la
industria nacional está constituida por el sector de Explotación de Mina y
Canteras, el sector de Electricidad y Agua y el Sector Industrial.
Siendo entre ellos el sector
industrial el más importante por el valor agregado y por la cantidad de empleo
que genera.
En el sector de Explotación de
Minas y Canteras, es la explotación petrolera lo más importante, teniendo una
significación del 63% por ciento del valor de la producción sectorial en el año
2002.Las industrias de piedrín y arena para la construcción y las minas de
mineral le siguen en importancia. La extracción de sal es una actividad que
lleva ya un buen lapso de estar estancada.
Durante algún tiempo la industria
minera más importante fue la del níquel, pero debido a la situación del mercado
mundial, sobre todo el encarecimiento de los costos de producción se tuvo que
cerrar las operaciones de la empresa concesionaria EXMIBAL. En cuanto a la
industria de extracción de petróleo, el Estado revisó por completo su
legislación petrolera en 1983. La tasa de regalías está vinculada a los grados
API del petróleo producido.
En el sector de electricidad y
agua, la industria más importante es la generación de electricidad que
representa el 98% del valor agregado bruto del sector. La industria de
generación eléctrica ha pasado por dos fases de reestructuración; la primera de
carácter técnico consistente en el cambio de generación térmica a generación
hidráulica, aunque los resultados no salieron como se esperaba.
“Al aumentar los precios del
petróleo y sus derivados se elevaron rápidamente los costos de operación, pues
la energía constituía un 60% del costo directo total de la planta de EXMIBAL.
Cada dólar incrementado en el precio del barril de petróleo elevaba en US$ 0.05
el costo de producción de la libra de níquel, o sea en US$110 la tonelada
métrica”. Alfredo Guerra Borges.
Desarrollo Industrial Actual en Guatemala
En la actualidad la economía
mundial está cambiando a un ritmo acelerado, por lo cual los países de menor
desarrollo relativo deben incorporarse a esta nueva tendencia lo más pronto
posible, ya que de no ser así se corre el riesgo de quedarse a la saga del
desarrollo económico y social.
Para los pueblos que aún están en
vías de desarrollo es imperativo que los sectores productivos aúnen esfuerzos
para que la industrialización logre alcanzar un alto grado de desarrollo
científico y tecnológico.
Dentro de este contexto, se deben
revisar y actualizar los procesos de industrialización para lograr una adecuada
modernización industrial que reduzca la brecha existente en el ámbito
tecnológico mundial y que permita a las empresas guatemaltecas tener mayor
productividad y competitividad, de manera que estén en capacidad de responder a
los desafíos que presentan las nuevas tecnologías, la globalización y los
tratados de libre comercio.
Desarrollo industrial: Urgencia nacional
Naciones Unidas, en un raro
arranque de realismo económico reconoce ahora el papel que juega la creación de
riqueza, productividad, innovación, inversión productiva, infraestructura e
industria en el desarrollo. El inesperado giro en el típico discurso
políticamente correcto de esta organización, que siempre ha puesto todo su
interés en asuntos como la pobreza, inequidad, exclusión y marginación, llega
en buen momento para Guatemala. Por primera vez en mucho tiempo esta
organización reconoce explícitamente que el crecimiento económico, la promoción
del empleo, la innovación y la industria son claves para el desarrollo de los
países. Una simple verdad que una pléyade de intelectuales orgánicos, y
organizaciones sociales y de centros de pensamientos satélites del sistema de
Naciones Unidas se han encargado de negar a lo largo de los años en Guatemala.
Los Objetivos de Desarrollo
Sostenible de la ONU redescubren la vieja sabiduría económica que siempre ha
sostenido que la prosperidad y el desarrollo de una nación depende de su capacidad
productiva; de la generación de empleo en sectores de alto valor agregado,
respecto de ocupaciones alternas como las agrícolas de baja productividad y
valor agregado; de la productividad en el uso de los factores de producción;
del tamaño relativo de la industria dentro de su estructura productiva; de los
niveles de inversión en proyectos productivos y de infraestructura; de la
innovación, investigación y desarrollo de nuevos productos. Ideas que hasta
hace un par de semanas atrás hubieran sido descalificadas por buena parte de la
nomenclatura de izquierda del país por ser, supuestamente, de “corte
neoliberal”, son parte fundamental de la nueva visión que propone la ONU.
En tal sentido, la decisión del
Mineco y de la Cámara de Industria de presentar una propuesta de Política
Industrial basada en la Competitividad y la Innovación, constituye una
inmejorable oportunidad para el gobierno de turno y el gobierno entrante. Para
el gobierno de Maldonado Aguirre representa una respuesta inmediata, directa y específica
a dos de los compromisos planteados por la ONU por medio de los Objetivos de
Desarrollo Sostenible. Para el Ministerio de Economía, liderado ahora por un
conocedor de estos temas, representa retomar el liderazgo nacional en temas de
desarrollo. Para quien resulte electo, una forma muy sencilla y directa de dar
contenido concreto a muchas de sus vacías promesas de trabajo decente,
crecimiento económico, infraestructura y transformación productiva.
Caracterización de la Estructura Industrial
Guatemalteca.
Se trata de un esfuerzo del sector industrial que fue planteado, en conjunto con el Gobierno, para la generación de empleo, innovación y mejora de la competitividad.
La Cámara de Industria de Guatemala –CIG–, el Ministerio de Economía – Mineco- y el Banco Interamericano de Desarrollo –BID– presentaron la Política Industrial basada en la Competitividad y la Innovación para Guatemala, 2016-2044.
La política tiene como objetivo transformar la estructura productiva guatemalteca, y las prioridades estarán basadas en la creación de empleo, aumento en la productividad, tecnología y la urbanización.
El presidente de la CIG, Óscar Emilio Castillo, indicó que esta propuesta surgió del planteamiento del sector industrial para elaborar un estudio que reveló las fortalezas y necesidades de la industria en Guatemala y generación de soluciones.
“Se busca establecer una nueva dinámica económica a partir de la generación de una estructura productiva, con lo cual se refuerza la atracción de inversión extranjera directa, la promoción de las exportaciones, el desarrollo de conglomerados industriales y el fomento de la competitividad”, explicó Castillo.
Con la implementación de esta política, en 2044 se espera lograr que la participación industrial en el PIB se incremente al 40%, además de triplicar el ingreso del trabajador del sector manufacturero, incrementar el empleo formal en ese sector y lograr que al menos diez productos nuevos, con tecnología desarrollada en Guatemala, encabecen la lista de los quince más exportados, coadyuvando a la diversificación de la oferta exportable del país.
El ministro de Economía, Jorge Méndez Herbruger, explicó que esta herramienta de desarrollo impulsa la modernización en la fuerza productiva del país. “La propuesta que presentamos responde a una visión ambiciosa y de largo plazo, que acelera el desarrollo industrial, el motor que pone en marcha el país; permiten que la población forje soluciones sostenibles para mejorar su nivel de vida”.
Esta política debe impulsarse de forma paralela a la generación de condiciones básicas para el desarrollo de la economía, como el fortalecimiento del Estado de Derecho, la lucha contra el contrabando y evaluar la política macroeconómica para el impulso de las exportaciones. Se busca la producción de servicios y productos cada vez más sofisticados y valiosos, respecto a las políticas transversales.
Además, se esperan los dictámenes correspondientes para que la propuesta sea formalmente establecida como Política de Estado, lo cual deberá hacerse mediante Acuerdo Gubernativo antes de finalizar el 2015, según las previsiones.
La propuesta de política industrial responde a los objetivos de desarrollo sostenible establecidos por la Organización de las Naciones Unidas –ONU– como combatir la pobreza y el hambre, impulsar el trabajo decente, el crecimiento económico, industria, innovación e infraestructura, ciudades y comunidades sostenibles, producción y consumo responsables, y reducir las desigualdades, entre otras.



